Economía digital para combatir la crisis
El sector digital europeo ha realizado grandes progresos desde 2005: en la actualidad, el 56 % de los europeos usa habitualmente Internet, y el 80 % de éstos mediante conexión de alta velocidad (frente a tan sólo un tercio en 2004), lo que sitúa a Europa a la cabeza mundial en la Internet de banda ancha. Los jóvenes conforman la primera generación digital, pero aún así, Europa necesita mantenerse más activa si quiere competir a escala mundial.
Europa constituye el primer continente verdaderamente móvil del mundo, con un número mayor de abonados móviles que de ciudadanos (la tasa de penetración es del 119%). Es fundamental aprovechar el potencial de la economía digital para lograr una recuperación sostenible de Europa de la crisis económica.
El informe publicado por la Comisión presenta los resultados de los cinco años de política comunitaria bajo mandato de la Comisión de Barroso en los que se han fomentado las últimas tecnologías de la comunicación, nuevas redes y servicios y contenidos de los medios creativos. En 2008, el 56 % de los europeos ya era usuario habitual de Internet, lo que supone un salto de un tercio respecto a 2004. Actualmente, la mitad de los hogares y más del 80 % de empresas posee conexión de banda ancha; comienza a entrar en acción una nueva generación de europeos que dominan el web y están listos para aplicar sus innovaciones.
Las personas entre los 16 y los 24 años son los usuarios de Internet más activos: el 73 % de éstos utiliza habitualmente servicios avanzados para crear y compartir contenidos en línea, lo que representa el doble de la media de la población de la UE (35 %) . El 66% de todos los europeos menores de 24 años utiliza Internet cada día, frente a una media europea del 43 %.
El uso de Internet crecerá conforme los “nativos digitales” de Europa inicien su vida profesional, definiendo y dominando cada vez más las tendencias del mercado. Cuando los modelos de empresa tradicional queden estancados, las empresas tendrán que ofrecer servicios que resulten atractivos para la próxima generación de usuarios, mientras que los legisladores deberán crear las condiciones apropiadas para facilitar el acceso a nuevos contenidos en línea garantizando al mismo tiempo una remuneración para los creadores.
Asimismo, Europa necesita mantenerse más activa para poder competir a escala mundial. A pesar de los progresos realizados, un tercio de los ciudadanos de la Unión Europea nunca ha usado Internet; sólo el 7 % de los consumidores ha realizado compras por Internet en otro Estado miembro, a pesar de organismos como la ECC-Net, la red de Centros Europeos del Consumidor, que tienen como principal objetivo proteger al consumidor en caso de problemas con las compras transfronterizas, especialmente on line.
Europa sigue estando por detrás de Estados Unidos y Japón en cuanto a inversiones I+D en tecnologías de la información y de la comunicación (TIC), comunicaciones de banda ancha y desarrollo de mercados innovadores como la publicidad en línea.
A la hora de elaborar políticas proactivas en toda la UE, se deberá garantizar que todo el mundo tenga una conexión a Internet de alta velocidad y que haya un mercado único en línea en el que la gente pueda usar con facilidad los servicios en línea sin fronteras.
Los próximos retos para la Europa Digital se plantean en una consulta pública lanzada por la Comisión y abierta hasta el 9 de octubre de 2009. Se trata del primer paso hacia una nueva estrategia europea en el ámbito de las TIC que la Comisión tiene intención de presentar en 2010 como parte de la próxima etapa de la agenda de Lisboa .
Contexto
Dicha estrategia, que ha contado con el respaldo de todos los Estados miembros y del Parlamento Europeo, tenía por objeto reforzar el mercado único en beneficio de las empresas y de los usuarios y para estimular la investigación e innovación en materia de las TIC. Esta política de estimulación de la competencia y de capacitación de los consumidores ha producido resultados concretos y ha generado una riqueza de políticas innovadoras en toda la UE.