Nuevas propuestas de la Comisión pretenden dar una mayor protección al paciente mejorando la información sobre medicamentos con receta
De acuerdo con las propuestas presentadas por la Comisión Europea, la industria farmacéutica deberá ser más clara y concisa en cuanto a la información que ofrece al público con respecto a los medicamentos con de venta con receta. Las propuestas incluyen requisitos relativos a las informaciones sobre medicamentos que podrían ser divulgadas, los canales de comunicación a emplear, así como el cumplimiento de criterios de calidad y cuestiones de farmacovigilancia.
El objetivo de las propuestas se centra en dar una mayor protección a los pacientes, obligando a la industria farmacéutica a facilitar datos esenciales y estableciendo normas claras para la información adicional facilitada de forma voluntaria acerca de los medicamentos de venta con receta. Tal como señalaba el Comisario Europeo de Salud y Política de Consumidores, John Dalli, se pretende además reforzar el control de los medicamentos autorizados y priorizar en todo caso los derechos, intereses y la seguridad de los pacientes.
Estas propuestas revisadas de la Comisión suponen una modificación de las formuladas en 2008 en el ámbito del paquete para la mejora en la innovación, seguridad y accesibilidad de los medicamentos. Entre las nuevas propuestas se únicamente se harían públicas determinadas informaciones acerca de los medicamentos con receta. Estas informaciones incluyen los datos del prospecto, el precio del medicamento, o información sobre los ensayos clínicos, información ésta que ya está disponible al público a través del Registro Europeo de Ensayos Clínicos sobre Fármacos lanzado por Agencia Europea de Medicamentos en marzo de 2011.
Otra de las medidas propuestas supone que únicamente se podría difundir información sobre medicamentos con receta a través de ciertos canales de información. Con ello se pretende garantizar que la información que llegue al paciente sea lo más fiable posible, velando por que la información que éste puede encontrar en canales como Internet sea precisa y garantice su seguridad. Será también necesario que esta información cumpla unos criterios de calidad reconocidos en términos de imparcialidad y claridad, que esté basada en pruebas y que no resulte engañosa.
Finalmente, las nuevas propuestas de la Comisión establecerían que, de forma general, una información no aprobada previamente deba ser verificada por las autoridades competentes antes de difundirse. Con todo ello se pretende además mejorar el sistema actual de farmacovigilancia en la Unión Europea.