Los países de la zona euro alcanzan un acuerdo para reforzar el sistema financiero
El pasado domingo 12 de octubre de 2008 los jefes de Estado y de Gobierno de los Estados miembros de la zona euro, así como el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso y el presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, mantuvieron una reunión en el Palacio del Elíseo encaminada a definir un plan de acción conjunto de los Estados de la eurozona y del Banco Central Europeo frente a la actual crisis financiera.
En su declaración, después de la reunión, los jefes de Estado y de Gobierno estuvieron de acuerdo en el hecho de que el sistema financiero aporta una contribución esencial al buen funcionamiento de las economías y constituye una de las condiciones del crecimiento y el pleno empleo. Millones de depositantes han confiado sus ahorros a las entidades financieras europeas. La actual crisis de mercado podría poner en peligro el papel crucial que desempeña el sistema financiero en el sistema económico global.
También mencionaron que desde el principio de la crisis han intervenido para dar respuesta a los desafíos a los cuales deben hacer frente los sistemas financieros: se han comprometido a sostener, mediante todos los medios a su alcance, las entidades financieras importantes y a impedir su quiebra, compromiso que han llevado a la práctica en varias ocasiones; han aumentado las exigencias de transparencia a los bancos y han reforzado las garantías aportadas a los depósitos de los particulares.
No obstante, y habida cuenta de la persistencia de los problemas del mercado interbancario y del contagio de la crisis financiera a la economía real, se hace urgente actuar de forma concertada.
Por otra parte, los líderes de la zona euro reafirmaron su compromiso de actuar de forma conjunta y decisiva, abordando todos los aspectos del problema, a fin de restaurar la confianza y la normalidad en el funcionamiento del sistema financiero, restableciendo de esta manera las condiciones de financiación adecuadas y eficaces para la economía. Paralelamente, y de acuerdo con lo acordado en el Consejo Ecofin del pasado 7 de octubre, se comprometen a coordinar las medidas necesarias al tratamiento de las demás consecuencias de la crisis financiera sobre la economía real, congratulándose en particular de la decisión del Banco Europeo de Inversiones (BEI) de movilizar 30.000 millones de euros destinados a sostener las pequeñas y medianas empresas (Pyme) europeas así como del compromiso de reforzar su capacidad de intervención para los proyectos de infraestructura.
Como miembros de la zona euro, invitan a los socios europeos a adoptar los principios aprobados a fin de actuar unidos y evitar medidas nacionales que pudieran crear distorsiones en el mercado único o acarrear perjuicios para los demás Estados miembros.
Objetivos coordinados de los gobiernos de la UE y de la Zona Euro, los bancos centrales y las autoridades de supervisión
- Garantizar a las entidades financieras unas condiciones de liquidez adecuadas;
- Facilitar la financiación de los bancos, actualmente paralizada;
- Inyectar capital a las entidades financieras para que sigan financiando la economía en la forma adecuada;
- Permitir una recapitalización eficaz de los bancos con problemas;
- Permitir una mayor flexibilidad en la aplicación de las reglas contables dadas las circunstancias excepcionales actuales;
- Reforzar los mecanismos de cooperación entre países europeos.
Dado el carácter excepcional de las circunstancias actuales, subrayan la necesidad para la Comisión de seguir actuando con rapidez y de aplicar con flexibilidad las decisiones relativas a las ayudas estatales, todo ello sin menoscabo de los principios del mercado único y del régimen de ayudas estatales.
Igualmente, acogen de forma favorable las decisiones tomadas por el BCE con vistas a mejorar las condiciones de refinanciación de los bancos europeos y a aportarles una mayor financiación a largo plazo.
Además, a fin de completar las acciones de refinanciación a corto plazo emprendidas por el BCE en el mercado interbancario, los gobiernos de la zona euro están dispuestos a adoptar medidas concertadas y coordinadas, destinadas a mejorar el funcionamiento del mercado monetario a largo plazo. Dichas iniciativas serán diseñadas para mitigar los problemas de liquidez de los bancos solventes.
A la hora de poner en práctica tales garantías, lo harán tan rápido como las circunstancias lo exijan y siempre de forma coordinada, máxime cuando una diferencia de aplicación significativa a nivel nacional podría acarrear efectos contraproducentes y crear distorsiones en los mercados bancarios. Asimismo actuarán en cooperación con el Banco Central Europeo a fin de garantizar la coherencia de la gestión de la liquidez dentro del Eurosistema y la compatibilidad con el marco operativo del mismo.
Por otro lado, los Gobiernos recuerdan su compromiso de impedir la quiebra de toda entidad bancaria que pudiera acarrear un riesgo para el sistema financiero en su conjunto poniendo en práctica los mecanismos adecuados, incluida la inyección de nuevos capitales. En estas intervenciones sin embargo, estarán muy atentos a la salvaguardia de los intereses de los contribuyentes, garantizando que accionistas y directivos asuman su parte de responsabilidad. Las recapitalizaciones de urgencia deberán ir acompañadas de planes de reestructuración adecuados.
El Consejo ECOFIN, con el respaldo de la Comisión y en estrecha colaboración con el BCE, mantendrá al Consejo Europeo puntualmente informado de la marcha de la aplicación de estas decisiones.